
La gata de Tobita
Y sin embargo se tocan
Esos troncos, retorcidos por los siglos, han aprendido a abrazarse sin confundirse. Vetustos se enredan entre sí y no se sabe dónde termina el uno

Esos troncos, retorcidos por los siglos, han aprendido a abrazarse sin confundirse. Vetustos se enredan entre sí y no se sabe dónde termina el uno