
La gata de Tobita
La belleza de lo roto
La vida creyó que debía conservarnos intactos. Después aprendimos que vivir era otra cosa: caer, quebrarse, perder fragmentos y seguir reconociéndonos entre ellos. Al final,

La vida creyó que debía conservarnos intactos. Después aprendimos que vivir era otra cosa: caer, quebrarse, perder fragmentos y seguir reconociéndonos entre ellos. Al final,