
La gata de Tobita
El lugar intacto
Cada noche la silla miraba la ventana. Una noche, el amor decidió sentarse allí. Hay sillas que esperan cuerpos. Esta, en cambio, esperaba tu regreso.

Cada noche la silla miraba la ventana. Una noche, el amor decidió sentarse allí. Hay sillas que esperan cuerpos. Esta, en cambio, esperaba tu regreso.