Suenan timbres

Autor:

Gustavo Quintero

Fecha:

03 noviembre 2026

Durante once años, F. Berti tocó el timbre equivocado. Fingía confundirse de placa solo para que la señorita Brizzi di Sabatino se asomara al balcón y le dijera, con fastidio fingido: «No es aquí».

Una tarde de lluvia, ella bajó a decírselo en persona. Esa vez no volvió a subir sola.

Hoy, más abajo, hay una placa nueva: Berti Brizzi. Él ya no necesita equivocarse. Pero algunas noches, al volver, todavía toca el timbre viejo de ella, el que nadie quiso quitar. Y ella, desde arriba, aún le contesta sonriendo: «No es aquí».

La gata de Tobita
Gustavo Quintero

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