No sé si es un amanecer o un atardecer. Si es la luna o es el sol lo que se insinúa en el horizonte, pero es el mismo mar, la misma playa.
Solo sé que esta luz sobre el mar lleva tu nombre. Si nace, es porque vuelves. Si muere, es porque nunca te fuiste.
Y yo, en esta hora indecisa, te sigo amando como si todo estuviera por empezar.
La gata de Tobita
Gustavo Quintero