El mundo puede esperar

Autor:

Gustavo Quintero

Fecha:

10 octubre 2026

«La felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante».

—Antonio Gala


Uno es más feliz cuando deja de cargar el mundo como si todo dependiera de uno y como si todo fuera definitivo. Quizá es darse cuenta de que lo que importa es uno y que a veces eso basta. Nada externo es demasiado importante, lo que queda es uno mismo: la propia mirada, la paz interior, la forma de estar en el mundo. Cuando dejamos de depender de los logros, la aprobación o los resultados, la felicidad se vuelve algo que uno puede sostener por sí mismo. En ese sentido, a veces uno basta.

Hay que dejar de tomarse uno mismo tan en serio, con sus orgullos, heridas y expectativas. La ligereza llega cuando uno deja de ser el protagonista de todo. Quizá la felicidad esté en ese punto medio: cuidarse y bastarse, sin cargarse a sí mismo con el peso de los demás y de creerse imprescindible.

 

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