
Haiku tropical
Todos miran para arriba. La única forma de salir del cenote es por las ramas. La gata de TobitaGustavo A. Quintero Hernández

Todos miran para arriba. La única forma de salir del cenote es por las ramas. La gata de TobitaGustavo A. Quintero Hernández

Entre los muros que han escuchado oraciones en tres lenguas y visto lágrimas de siglos, cuelga un letrero que promete jugo fresco y café caliente.

Durante siglos, los libros callaron y las columnas resistieron. El viento pasó con lenguas de arena, la lluvia borró inscripciones, pero las estatuas no se

La luz blanca del fluorescente no tenía nada de mística. Las impresoras dormían junto al escritorio vacío. Pero en la pared, dos afiches repetían el

El sol abrasaba la superficie y el viento apenas movía la cerca negra que custodiaba los nidos. Nada parecía suceder. Solo palos con letreros, fechas,

No dejó nota. No hizo drama. Solo caminó hacia el agua espesa, con un trago en la mano, segura de que el agua la recibiría.

La noche se desvaneció sin palabras, sin tinta, solo con piel y aliento. Al amanecer, solo quedaban los ojos. Ya nos habíamos mirado antes, pero