
El ojo de la laguna
Nadie recordaba quién había colgado aquel espejo en la curva más estrecha del canal. Los gondoleros antiguos lo llamaban «l’occhio della laguna» y decían que
Nadie recordaba quién había colgado aquel espejo en la curva más estrecha del canal. Los gondoleros antiguos lo llamaban «l’occhio della laguna» y decían que
Todos miran para arriba. La única forma de salir del cenote es por las ramas. La gata de TobitaGustavo A. Quintero Hernández
«Se ama lento para amar bien, se ama lento para disfrutar el amor, se ama lento para extraer hasta la última gota del elixir del
Entre los muros que han escuchado oraciones en tres lenguas y visto lágrimas de siglos, cuelga un letrero que promete jugo fresco y café caliente.
«…la paranoia estaba indisolublemente ligada al futuro, y si existía un modo de expandir el instante no estaba en el futuro sino en el presente…»
Durante siglos, los libros callaron y las columnas resistieron. El viento pasó con lenguas de arena, la lluvia borró inscripciones, pero las estatuas no se
La luz blanca del fluorescente no tenía nada de mística. Las impresoras dormían junto al escritorio vacío. Pero en la pared, dos afiches repetían el