«A veces descubrimos demasiado tarde que fuimos fieles a una vida que nunca llegamos a elegir».
—Kazuo Ishiguro
En la novela Los restos del día, de Ishiguro, aparece Stevens como el protagonista narrador. Stevens es el mayordomo de Darlington Hall. Toda su identidad está construida alrededor de una idea casi absoluta del deber, la dignidad y el servicio profesional. Durante décadas, subordina sus deseos personales a esa función.
En la novela, Stevens no siente que haya desperdiciado su vida mientras la está viviendo. Él cree que la ha elegido. Solo cuando recuerda, compara y reconstruye su pasado empieza a percibir que quizá confundió elección con deber. Suele pasar.
Vivir de acuerdo con un papel que hemos asumido hasta descubrir que ese papel terminó sustituyendo nuestra propia vida. Ese es uno de los grandes temas de Ishiguro: la memoria no solo recuerda la vida; también intenta justificarla.