«Contemplé cómo la lluvia caía con fuerza sobre la carretera y me dije a mí mismo que algún día todo aquello habría ocurrido hace veinte años».
—Bill Bryson
Esta frase atribuida a Bryson, escritor estadounidense-británico, insinúa que la nostalgia es un truco de perspectiva, no una propiedad del pasado. La frase nos obliga a mirar el presente desde el futuro.
Este momento —hoy, con su ropa fea, su rutina, su conversación intrascendente— es exactamente el mismo material del que están hechos esos recuerdos que ahora nos parecen soñados. Lo que hace especial a «hace veinte años» no es que fuera mejor: es la distancia. Y esa distancia ya está en camino hoy.
De ahí el golpe: no estás esperando la buena época. Estás dentro de ella, sin el privilegio de saberlo todavía. Es una invitación a prestar atención ahora, porque la única diferencia entre un martes cualquiera y un recuerdo entrañable son los años que le faltan por pasar.