Versos otomanos

Autor:

Gustavo Quintero

Fecha:

27 enero 2026

En la pared del palacio, la caligrafía no era adorno: era música detenida. Cada trazo en turco otomano parecía un minarete de tinta, elevándose hacia lo eterno. Los visitantes se inclinaban ante las letras doradas sin entenderlas del todo, pero sabiendo que allí hablaba la voz de los sultanes y de sus poetas.

Estambul no necesita traducirse: basta dejar que sus muros nos hablen con la cadencia del tiempo. Que nos digan que este mundo es pasajero; no es morada permanente. Que el sabio no se apega a lo efímero. Que quien confía en el poder y la riqueza se engaña, pues todo retorna finalmente a la tierra.

La gata de Tobita
Gustavo A. Quintero Hernández

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